Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Queremos expresar, también, nuestro apoyo a todas las mujeres de Jutiapa y a su trabajo desde la Red de Mujeres y el apoyo de SERSO Honduras. Un saludo para ustedes.


Queremos expresar, también, nuestro apoyo a todas las mujeres de Jutiapa y a su trabajo desde la Red de Mujeres y el apoyo de SERSO Honduras. Un saludo para ustedes.


Huelo horrible. La culpa la tiene una mujer miskita que se ha empeñado, mientras me quedaba dormido en la playa, en untarme un ungüento a base de no sé qué para la picadura de garrapatas. Joder con el ungüento, es imposible acercarse a mí a 10 metros de distancia e igual a Kavó. No nos lo podemos quitar en todo el día. Dormiremos al aire libre para no manchar las sabanas que nos quedan.
He pasado (al atardecer) unas horas entre los miskitos acompañado de Kavó. Se ríen mucho y hablan poco. Algunos apenas saben castellano. Hay un montón de niños que se pasan el día en la laguna jugando y chapoteando. Saco fotos y les hago trucos de magia. Paseo de vez en cuando con una nariz de payaso que ellos nunca han visto y les hace gracia, y a pesar de nuestro olor se acercan para tocar mi nariz de payaso calvo con visera. Loco con premeditación y alevosía, médico de pura cepa y humanito de a pie y sin disculpas.
Organizamos un partido de fútbol en la playa con material del quirófano que oficialmente no existe (como nos pillen….) y me dejo meter un sinfín de goles que por otro lado pone en evidencia mi incompatibilidad con el fútbol.
Los adultos se acercan y dejan caer sus enfermedades. Les decimos que nosotros no “estamos para eso” y mi alma se despedaza a trocitos cada vez que pronuncio esta frase, jamás me acostumbraré a decir NO.
Ante la avalancha de gente y quejas, cobardemente, regresamos al campo, pero es curioso, no hay cerco, no hay vigilantes, no hay muros, apenas los vigilantes impiden el paso; pero, al pasar por la primera hilera de tiendas, ellos se quedan atrás, como temiendo que les toque a ellos el roce de la muerte, a la que nosotros, Kavó y yo, somos, para ellos, inmunes.
Nos duchamos para quitarnos el ungüento… y mientras preparamos la cena (caracol y arroz) no queremos sacar el tema de los adultos.
Cenamos en silencio, mientras que por primera vez, por primera noche, nos damos cuenta que el llanto de los niños también llega hasta el contenedor.
La noche, siempre la noche, cálida y pegajosa, impresionante y majestuosa.
Dejo el tenedor en el plato y le propongo adelantar dos horas la hora de levantarnos y pasar consulta al amanecer a 20 adultos. Me dice que estoy loco y le digo que sí, que si no, no estaría acá soportando sus ronquidos cuando podría estar en la Feria de Abril como alguien me propuso antes de venir.
Acepta. No le queda otro remedio. Creo que a mí tampoco en lo que respecta a sus ronquidos.
La noche se cae. Daría cualquier cosa por un trozo de chocolate.

Mi cuerpo parece una paella. Las garrapatas se han cebado con nosotros. Quizá el agua dulce de la laguna les ha atraído. No lo sé. Hoy he descubierto que el pudor es algo que existe y que estoy más reprimido de lo que pensaba. La idea de que un hombre (casi desconocido) hurgue con un depresor de la lengua en mis genitales buscando la garrapata asesina no es de lo más agradable, aunque supongo que Kavó opinará igual. A veces pienso que los médicos, cuando hacemos lo mismo con los enfermos, no nos damos cuenta de lo que puede representar un solo gesto tan vacuo como una exploración y me pongo en la piel de las mujeres en el ginecólogo.
Movida con Tegus y su diplomacia con el resto de la sanidad hondureña. Solo nos autorizan a actuar en la epidemia de dengue. Se ‘supone’ que ellos controlan el resto. Me enfado y elevo la voz por radio. Haré lo que crea que tengo que hacer y punto.
Desconozco mis manos. Están carcomidas y las uñas supercortas para no rascarme.
La luna empieza, día a día, a crecer. Está como meciéndose en una hamaca. Cada noche es distinta, a veces blanca, otras brillante, otras coqueta y redonda, otras tímida y no aparece, otras celosa y sale cuando el sol aún no se ha acostado, otras madrugadora y no se va hasta que el sol lleva varias horas dominando la luz…
Hoy ha sido un día raro, quizá por la noticia de las garrapatas. Eso nos hace seguir pensando que jamás se pueden hacer planes en estas historias. Simplemente una cosa tan minúscula como una garrapata te puede trastocar todo el plan del día, o quizá de la Vida entera.

Le 1er septembre, a eu lieu la traditionnelle profession des voeux chez les clercs de Saint Viateur de la Fondation du Burkina Faso. Célébration au cours de laquelle le P. Mondésir Lindbergh a rendu grâce au Seigneur pour ses 25 ans de vie religieuse. Il faut dire que la messe a été présidée par Son Éminence Philippe cardinal OUÉDRAOGO, archevêque de Ouagadougou, entouré de deux autres évêques (Théophile Nare de Kaya et Prosper Kontiebo de Tenkodogo) et de plusieurs prêtres.
