san viator abestiak
“Antes de que yo te buscara” habla de una presencia que nos precede y acompaña incluso cuando no sabemos reconocerla.
Buscamos a Dios lejos, entre preguntas y caminos, y terminamos descubriéndolo mucho más cerca de lo que imaginábamos.
Está en los rostros, en quien espera, en quien perdona, en las manos abiertas y también en medio del dolor.
No siempre llega con respuestas, pero permanece al lado y enseña a confiar.
Quizá la fe no consista tanto en alcanzar a Dios como en abrir los ojos a una Presencia que ya estaba ahí.
Y comprender, poco a poco, que mientras nosotros lo buscamos, Él también nos busca y camina con nosotros.



























