Comunidad Viatoriana, 21 de octubre

Marce Martínez, viator asociada

Marce Martínez, viator asociada

Las celebraciones de la Comunidad Viatoriana las realizamos, normalmente, el 15 de agosto, pero este año es atípico por las circunstancias en las que vivimos y lo hemos celebrado en familia el 21 de octubre, San Viator, con la presencia de las y los viatores de Vitoria-Gasteiz.

Marce Martínez renovaba su compromiso como Viator Asociada en la comunidad Padre Querbes en espera de su compromiso definitivo el verano que viene, si la situación mejora.

Marce pertenece a mi comunidad, así que tengo que hacer propaganda, de ella y de mi comunidad, ¿por qué no? Una comunidad que se reunía todos los lunes, celebraba la eucaristía, discutía (como todo el mundo, pero sin pegarnos) y llegaba a acuerdos, y seguíamos celebrando alrededor de la mesa, con tiempo y sin prisa. Como veis, todo en pasado, este maldito virus nos ha afectado a todas y todos, a nosotros también.

Decía que celebrábamos, porque celebrar se hace con las amigas y amigos, con la familia, y también nosotros somos familia, y amigos, hermanas y hermanos. Se celebra la vida, lo que nos viene de bueno y bonito, y también el dolor de los momentos duros, porque también es vida. Ahora lo hacemos virtualmente, muchas veces, pero no es lo mismo, pero tendremos que acostumbrarnos (situaciones nuevas, nuevas respuestas).

Así que Marce, Zorionak (¡felicidades!), y contigo nos felicitamos todas y todos, porque sigues participando en nuestra vida y tienes un rinconcito para ti en cada uno de nosotros. Y también a Ilse Kugel, aunque sea a la distancia, que celebraba el compromiso de Viator Asociada este mismo día en Madrid.

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Pepe Mujica

Renuncia al Senado uruguayo

Hace ya años que le sigo a Pepe Mujica, internet te da esa posibilidad: lo que cuentas públicamente puede estar en las redes en el mismo momento, hasta las tonterías.

José Mujica fue presidente de Uruguay de 2010 a 2015, y el martes 20 de octubre de 2020 abandonó el Senado uruguayo. Ha preconizado una filosofía de vida basada en la sobriedad: aprender a vivir con lo que es necesario, con lo justo.

Siempre ha sido un placer escucharle, y como muestra esta entrevista de Human.

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Festividad de San Viator, 21 de octubre

Zorionak, Félicitations, Congratulations, Felicidades

La Comunidad Viatoriana celebra este miércoles, día 21 de octubre, la festividad de San Viator. San Viator fue elegido por nuestro fundador, P. Luis Querbes, como nuestro patrono.

Desde estas páginas, a todas y todos nuestros hermanos de la Comunidad Viatoriana, a nuestras y nuestros alumnos, profesores, feligreses, amigos, a las y los que de vez en cuando entráis en estas páginas,

ZORIONAK

CONGRATULATIONS

FÉLICITATIONS

FELICIDADES

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Fratelli Tutti 04

Día 4: Ateos que viven la voluntad de Dios mejor que creyentes

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H. PETER LAMICK, CSV

Peter Lamick, csv

Queridos viatores:

Agradezco la oportunidad de poder compartir con la comunidad internacional mi perspectiva y experiencia personal sobre el significado y el valor de la vida religiosa viatoriana. A lo largo de mi formación, la vida religiosa viatoriana -nuestra identidad, misión y vida comunitaria- ha sido un tema de conversación constante con mis hermanos viatores de Estados Unidos. En 2017, un grupo plurigeneracional de viatores religiosos de Arlington Heights y Chicago comenzamos a dialogar intensamente y con regularidad sobre nuestras experiencias y perspectivas personales en el campo de la vida religiosa viatoriana. El P. Dan Hall, provincial de EE.UU., se inspiró en nuestro diálogo continuado para organizar debates regionales sobre el significado y el valor de los consejos evangélicos. Descubrí que la diversidad de experiencias, de puntos de vista y visiones sobre la vida religiosa viatoriana era algo muy enriquecedor y me animé a reflexionar y rezar profundamente sobre mi vocación como religioso viator.

El 12 de junio de 2019, mi profesión perpetua fue sobre todo una respuesta a mi experiencia del amor de Dios, y un deseo de amar a Jesucristo y al pueblo de Dios de una manera absoluta y total. Con espíritu de agradecimiento por el don del carisma viatoriano, me comprometí definitivamente con nuestra comunidad y misión. El carisma Viatoriano ha sido una realidad viva y dinámica en mi vida desde que era alumno en la Escuela Secundaria de San Viator (2003-2007), y especialmente durante los últimos 6 años.

Puedo ilustrar mejor el significado y el valor de la vida religiosa viatoriana con las experiencias personales de vida y de servicio que he compartido con mis hermanos. Mis años de formación cambiaron y profundizaron radicalmente mi relación con Jesucristo. Mis hermanos me iniciaron a una relación personal con Jesucristo y me mostraron cómo nutrir y profundizar esta relación. Los consejos y el apoyo de mis hermanos ha sido una parte esencial de mi crecimiento y desarrollo espiritual. El hermano Michael Gosch, el padre Corey Brost y el hermano John Eustice me abrieron los ojospara encontrar a Cristo en aquellos que cuentan poco, especialmente los inmigrantes que buscan refugio en Estados Unidos

Mis experiencias en los hogares para jóvenes no acompañados y solicitantes de asilo de Chicago me hicieron consciente de la urgencia y el valor de llevar el amor de Dios a los menos privilegiados y más abandonados de nuestro mundo; y del inseparable vínculo entre el mandamiento de Dios de amar al prójimo y de defender la justicia. Con la ayuda de mis hermanos, mis experiencias apostólicas con jóvenes y adultos marginados por nuestro mundo han cultivado mi más profundo deseo de vivir una vida centrada en el Evangelio. Mis relaciones con los Viatores jubilados que viven en el Province Center en Arlington Heights también han tenido un profundo impacto en mi crecimiento personal y en mi compromiso con la misión viatoriana.

Durante mi noviciado, establecí muchas relaciones con diversos Viatores que compartieron conmigo su vocación viatoriana, sus experiencias en la misión y los cambios y desarrollos que han tenido lugar en la vida religiosa viatoriana. Cada día tuve el privilegio de escuchar sus testimonios. El difunto Padre Robert Erickson, el Padre Frank White y el Hermano Leo Ryan me hablaron con pasión y alegría sobre sus vidas como Viatores y estaban orgullosos de la tradición y la herencia viatoriana que contribuyeron a construir. Su experiencia de toda una vida de misión en colegios de secundaria y post-secundaria y en parroquias me dio una idea de la diversidad y de la amplitud de la misión viatoriana. El apoyo y el testimonio de muchos Viatores con experiencia me ha permitido apreciar la importancia y el impacto de la misión viatoriana, y ha intensificado mi deseo de seguir construyendo sobre el legado de generaciones de Viatores.

Peter Lamick, csv

Cuando era alumno en la Escuela Secundaria de San Viator, el Hermano Michael Gosch y el difunto Hermano Robert Ruhl me enseñaron la literatura; fueron excelentes profesores que me proporcionaron una estimulante experiencia de aprendizaje. A pesar de la excelencia de estos dos testigos, nunca había pensado en enseñar antes de empezar el pre-noviciado. Al principio, me idea central era principalmente hacerme sacerdote. Como pre-novicio, di clases a varios alumnos y trabajé en el Campus Ministry de la Escuela Secundaria San Viator durante un semestre. Me di cuenta de que mis experiencias en clase y el trabajo con los alumnos me aportaban gran alegría.

Mi vida de oración fortaleció mis experiencias de trabajo: empecé a sentir que Dios me llamaba a enseñar. Mi experiencia en el noviciado profundizó mi sentido de responsabilidad y compromiso para continuar la tradición de la educación viatoriana. También he sido profesor y entrenador de fútbol y baloncesto en la Escuela Secundaria San Viator durante los últimos dos años; y hoy me preparo para enseñar religión en los grados 9 y 10 en la Escuela Secundaria Cristo Rey- San Viator en Las Vegas, Nevada.

Los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia proporcionan una estructura y una forma a mi vida que facilita mi deseo de amar a Dios y al pueblo de Dios de manera total. El voto de pobreza me llama primero a reconocer que mi vida no me pertenece: pertenece a Dios y al mundo. La pobreza en sí misma es un mal que aflige a nuestro mundo. Algunos religiosos nos piden que reemplacemos esta palabra con algo diferente. Para mí, la palabra pobreza está relacionada con la «cruz». Cristo transformó un símbolo del mal en un símbolo de esperanza. Ciertamente, es humillante profesar la pobreza porque no soy y nunca seré verdaderamente pobre, pero creo que tal es el caso. Así como Jesús me invita a «tomar mi cruz», como religioso nunca debo olvidar a los pobres, oprimidos y rechazados de nuestro mundo. La pobreza me llama a la solidaridad radical y a la fraternidad con aquellos que el mundo ha desechado.

El voto de castidad orienta mi capacidad y deseo de amar hacia los demás con desinterés: amar a los demás sin distinción y sin exigencias. La castidad me da la libertad de esforzarme por vivir en solidaridad y fraternidad con los demás, especialmente con los más abandonados. El voto de castidad es el espejo de la Encarnación: una expresión del amor de Dios y del deseo de vivir en comunión con la humanidad. Para mí, la castidad me invita a ser los ojos, los oídos y el corazón de Dios en el mundo. La oración es esencial: cada día me esfuerzo por estar en comunión con Dios, y me abro a la misericordia y el amor de Dios. Sin embargo, el voto de castidad también implica una dimensión de sacrificio. He hecho un pacto que implica la ofrenda total de mi vida a Dios y al mundo.

El voto de obediencia me lleva a escuchar profundamente a Dios, al mundo y a la comunidad viatoriana. Me llama a estar presente y a participar en nuestra vida comunitaria. Me lleva a compartir mi vida con mis hermanos de comunidad y a escuchar atentamente la sabiduría y los consejos de mis hermanos. Para mí, el discernimiento nunca es un proceso privado. Por otro lado, estoy llamado a compartir los frutos de mi discernimiento personal con mis hermanos: poner mis ideas y deseos en manos de mis hermanos. La obediencia implica también una cierta fragilidad que me impulsa a confiar mi vida a mis hermanos y a ganar su confianza, para que ellos me confíen la suya.

La Comunidad Viatoriana me permite llevar una vida centrada en el Evangelio que es una fuente constante de novedad y alegría. La vida religiosa viatoriana es exigente; requiere un compromiso total para vivir en comunión con Dios y el mundo. Mi vida está moldeada por los valores de solidaridad y fraternidad en múltiples niveles: mis relaciones con mis hermanos, con la gente a la que sirvo y con Dios. El carisma Viatoriano sigue alimentando mis más profundos deseos y me ha llevado en particular a educar a los jóvenes que no tienen acceso a una educación de calidad ni a la formación en la fe. Estoy orgulloso de ser un viator religioso y de continuar la tradición construida por generaciones de viatores. En conclusión, el significado y el valor de mi vida, nuestra vida religiosa viatoriana está en el corazón mismo del Dios-Trinidad.

En el Padre Louis Querbes y San Viator,
H. Peter Lamick, CSV
Adorado y amado sea Jesús

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