Día Internacional de la Mujer

El Grupo Escolar Saint-Viateur (GSSV) cuenta con 2.392 alumnas-os diurnos para el año escolar 2022-2023.
Durante la jornada, de 7:00 a 18:00 hay en el patio del Colegio:
Un equipo de 120 adultas-os supervisa a todas estas buenas personas: 12 personas están involucradas en Preescolar; 12 personas en Primaria; 69 docentes en Secundaria, 12 en administración y 15 en apoyo.
Y por la tarde, de 18:30 a 21:30:
En las clases nocturnas trabaja un equipo de 54 personas, de las cuales 48 son docentes, 5 en administración y 1 en apoyo.
Hay vida en el Groupe Scolaire Sain-Viateur. Hay clases de lunes a sábado.

En el centro de su proyecto de vida 2022-2023, la comunidad de Louis-Querbes de Dassasgho se ha fijado tres grandes prioridades, a saber: la comunidad viatoriana, la pastoral vocacional y el equilibrio entre la vida espiritual y la vida apostólica.
Y, de acuerdo con su programa de actividades, la comunidad se reunió el domingo 5 de febrero de 2023 para una jornada de compartir, confraternización y compromiso de los asociados en la comunidad Louis-Querbes de Dassasgho. Este día también pretendía fortalecer los lazos de hermandad entre, por un lado, los asociados y sus familias, y por otro lado, entre los asociados y los religiosos de la comunidad local. Para realzar el brillo de este día de celebración y compromiso, nos acompañaron los cohermanos de las Comunidades de Saaba, ITAO y Boassa.
Durante la celebración eucarística, presidida por el P. Céraphin Ouédraogo, 5 preasociados: el Sr. y la Sra. Oubda (Magloire y Esther), el Sr. y la Sra. Bikienga (Prosper y Georgette) y el Sr. Bagré Evariste) hicieron un compromiso por un año y la Sra. Nikiéma Aimée hizo un compromiso permanente en presencia del Superior de la Fundación Burkina Faso, Hno. Victor Zongo. Fue un hermoso día de reencuentro muy apreciable.


El obispo Rolando Álvarez se negó este jueves a embarcar en el avión en el que 222 opositores al gobierno de Nicaragua fueron expulsados a Estados Unidos.
En una decisión sorpresiva, las autoridades del país centroamericano excarcelaron a más de 200 opositores ese día y poco después los enviaron a Washington, declarándoles «traidores a la patria».
Poco después, la Asamblea controlada por el oficialismo aprobó una reforma que despojaba de su nacionalidad a todo aquel que fuera declarado como tal.
Entre los excarcelados estaban los ex precandidatos presidenciales Juan Sebastián Chamorro y Félix Maradiaga, además de otras figuras políticas, periodistas, académicos y otros miembros de la sociedad civil.
Y en la lista de aquellos también estaba Álvarez, muy crítico con el gobierno de Daniel Ortega y quien se encontrabaja bajo arresto domiciliario.
Fue el propio Ortega el que confirmó, en cadena de radio y televisión, que al momento de subir a la aeronave, Álvarez se negó a hacerlo.
Este viernes, un día después de que Álvarez se negara a ser desterrado a Estados Unidos, un tribunal lo condenó en un juicio exprés a 26 años de prisión «por traición a la patria», entre otros delitos.
Además, el tribunal sandinista lo despojó de la nacionalidad nicaragüense, igual que los 222 opositores que fueron enviados a Estados Unidos.
Pero, ¿quién es este religioso y por qué su negativa a marcharse de Nicaragua provocó esa reacción de Ortega?
Álvarez, de 56 años y obispo de la diócesis de Matagalpa, ha sido considerado durante años como una de las voces más críticas ante la situación que vive Nicaragua.
En sus homilías, abordaba cotidianamente los problemas de los feligreses y ha hecho escuchar su voz cuando se ha tratado de criticar los supuestos abusos contra los derechos humanos cometidos por la Policía Nacional de Nicaragua o los derechos de los campesinos en ese país.
Además, tuvo un papel destacado en la mediación que ejerció la Conferencia Episcopal de Nicaragua durante el proceso de diálogo puesto en marcha tras las masivas protestas populares ocurridas en 2018 en la nación centroamericana cuya dura represión por parte del gobierno generó centenares de muertos.
Álvarez también ha hecho frente a las agresiones que la Iglesia católica ha sufrido en Nicaragua de parte no solamente del gobierno, sino también de la militancia sandinista.

María Ángeles Salgado, asv
La viator asociada, Mª Ángeles Salgado nos ofrece su testimonio como educadora. Actualmente es directora del colegio San Viator de Valladolid.
La espiritualidad nunca es teórica o abstracta, sino que, sobre todo, ofrece una orientación para la vida, el servicio y el compromiso. Por eso, ofrecemos algunas sugerencias prácticas para llevar a la vida diaria estas orientaciones. Y lo haremos a través de ocho verbos que corresponden a ocho acciones básicas que todos podemos vivir y realizar en estos tiempos de crisis tan dura que nos toca sufrir.
En primer lugar, un cristiano debe orar ante y con las víctimas de la injusticia, del desempleo, de los desahucios, de la exclusión social, de la violencia. Buena parte de lo que el Señor Jesús nos dice en el conocido texto de Mt 25 («tuve hambre y me disteis de comer…») se juega precisamente en la mirada, en la capacidad de reconocer en el pobre al mismo Jesús encarnado. Necesitamos orar para afinar nuestra mirada y nuestra sensibilidad, y también para recordar la Pasión de Dios en la compasión con los hermanos sufrientes, desde la intercesión. La oración nos permite ensanchar el corazón, transformar la mirada, abrirnos a la solidaridad. La Escritura nos invita: «acordaos de los presos, como si estuvierais co-encadenados con ellos» (Hb 13,3). Y lo que se dice de las personas encarceladas se puede aplicar a otras situaciones de sufrimiento e injusticia.