El único cuadro que me encontré en la pequeña oficina en la que trabajé varios años en Yungay (Ancash-Perú) fue la de Leónidas Proaño. Había oído hablar de él, pero no demasiado, así que me tocó descubrirlo. El año 2008 el Pleno de la Asamblea Constituyente de Ecuador declaró al Obispo de los Indios y de los Pobres, Monseñor Leonidas Proaño Villalba, como personaje símbolo nacional y ejemplo permanente para todas las generaciones, por su lucha contra la opresión, la exclusión y la marginalidad en el Ecuador y por total entrega a un trabajo en búsqueda de libertad, de justicia y de solidaridad como condiciones de la paz. El 31 de agosto se cumplieron 25 años de su fallecimiento y los pueblos indígenas y las y los empobrecidos ecuatorianos celebran a Taita Proaño. Desde estas líneas nos queremos unir también a esta celebración.
Soledad Monroy escribe en ‘Iglesia de a pie‘: «El próximo 31 de agosto, a los 25 años de la pascua de monseñor Leonidas Proaño, recordamos su partida y celebramos su presencia. Los que conocimos a monseñor Proaño lo recordamos como un maestro que sabía escuchar y animar, un pastor cercano que estaba convencido de que “son los pobres quienes nos evangelizan”. Organizó las comunidades y la Iglesia de Riobamba a partir de la satisfacción de las necesidades de los más pobres. ¿Quiénes eran estos organizadores? Los mismos pobres... Supo devolver la voz a los silenciados de la historia durante los 500 años de la conquista. Permitió a los Indígenas retomaran su voz y empezaran a ser una Iglesia indígena. Logró también que se organizaran a partir de su propia cosmovisión para superar la injusticia y dominación: les ayudó a recobrar su dignidad, con una conciencia nueva, con su proyecto ancestral de sociedad… Proaño nos dejó contagiado de vivir el Evangelio a la manera de Jesús, construir la Iglesia de los Pobres desde la realidad latinoamericana, dar como cristianos nuestro aporte en la sociedad. Sus criterios nos siguen orientando para comprometernos a ser la Iglesia de los Pobres que él soñó, a construir el Ecuador que vislumbró desde la sabiduría indígena.»
Joxe Arregi nos explica el porqué del apelativo ‘Taita Proaño‘: «Taita: padre, aita. Así llamaban y siguen llamando los indígenas al padre y pastor que les puso en pie y les devolvió la voz. Fueron para él revelación de Dios y del mundo, y los amó como algo absoluto, los defendió con absoluta pasión. Vio su miseria secular, y tuvo compasión. Escuchó su sabiduría milenaria, se convirtió a ellos y a ellos consagró toda su inmensa humanidad, su bondad y firmeza, su aguda inteligencia, su palabra inspirada.»
Día 1 de septiembre, aniversario del fallecimiento del Padre Fundador, Luis Querbes, en 1859.
En todas partes subrayaremos esta fecha recordando al que fue y sigue siendo Siervo de Dios.
Su atención a la voluntad de Dios fue lo que le permitió ser revestido de gracia y de una misión especial; éstas son las razones de la herencia de fe que nos legó. Esta herencia toma siempre la forma de hombres y mujeres apasionados por la Palabra de Dios, y el servicio de los jóvenes y de los abandonados de nuestro mundo.
¡Que nuestra satisfacción de formar parte de la familia viatoriana se exprese en acción de gracias por la paternal solicitud que el P. Querbes nos asegura siempre!
Al servicio de una misma misión en Iglesia, recordemos a este hombre santo cuya causa hemos presentado para que su santidad sea reconocida por la Iglesia universal.
Alain Ambeault, c.s.v.,
Superior general
1 de septiembre de 2013
Vigesimosegundo Domingo del tiempo ordinario Grandeza de la humildad Pasados los días del periodo vacacional todo va volviendo poco a poco a la normalidad: los más afortunados incorporándose al puesto de trabajo; otros empezarán la peregrinación de una oficina de la … Seguir leyendo →
Vigesimoprimer Domingo del tiempo ordinario ¿Salvarse o vivir como salvados? “Señor, ¿serán pocos los que se salven?”. Esta es la pregunta que le hacen a Jesús. Es una pregunta cuantitativa. Si Jesús hubiera conocido el último libro del Nuevo Testamento, el … Seguir leyendo →