El padre Luis Querbes sembró una semilla, allí en Vourles. Una semilla que dio fruto, los Clérigos de San Viator, que sigue presente hoy en nuestro mundo creando, construyendo el Reino.
Si Querbes fuera un hombre de hoy día, ¿el Espíritu le animaría a fundar una congregación religiosa como los CSV? No lo sé. ¿Idearía la Comunidad Viatoriana tal como la concebimos hoy día? No lo sé. De lo que sí estoy seguro es de que trataría de responder a las necesidades de la sociedad y de la Iglesia de la misma manera en que se empeñó a lo largo de su vida.
Nosotras y nosotros, herederos del carisma del padre Luis Querbes, viatores asociados y religiosos, queremos seguir respondiendo a la llamada de nuestro Dios en la Comunidad Viatoriana de la mejor manera que sabemos hacerlo. Viatores asociados y viatores religiosos, una comunidad al servicio de la sociedad, de la Iglesia y del Reino. Nuestra misión y nuestro reto: crear comunidades donde se viva, se profundice y se celebre la fe. Estás invitada e invitado.



























