Información de la Dirección General sobre los Movimientos Juveniles Viatorianos
La tradición educativa de los Clérigos de San Viator indica claramente desde los orígenes de la congregación una atención misionera para con los jóvenes. Hoy esta llamada es compartida con todos los miembros de la comunidad viatoriana, hombres y mujeres. A través de la historia, según los diversos ambientes, la juventud ha despertado siempre grandes pasiones y ha suscitado un dinamismo y una creatividad cuyas huellas se pueden ver por todas partes. Muchas personas se han consagrado a la hermosa misión de la educación, la escuela, por supuesto, pero también, en términos más generales, intentando despertar a los jóvenes a todas las dimensiones del desarrollo humano.
También la Congregación ha interpelado específicamente, a los viatores animándoles a mantenerse activos cerca de los jóvenes:
( … ) La irrupción del fenómeno de la juventud en nuestro mundo moderno… impone una conversión de mentalidad y de métodos… un conocimiento profundo de los jóvenes, una apertura a sus problemas, el sentido del diálogo, de la acogida… (Capítulo General 1969)
( … ) Las comunidades vitorianas, en fidelidad a Luis Querbes, deben acompañar a los jóvenes allí donde se encuentran, deben acogerlos y mostrarles que hay un esperanza en ellos… (Capítulo General 1994)
Estas dos citas nos recuerdan con palabras muy concretas la misión de estos movimientos que estimulan a los Viatores a acompañar a la juventud: a la preocupación constante de estar con los jóvenes, de comprenderlos, de abrirse al diálogo con ellos, de acogerlos y ofrecerles el testimonio de la esperanza que nos habita.




























