HA NACIDO NUESTRO NIÑO DIOS

Hace muchos siglos, cuando las noches eran interminablemente largas y la luz del día se resistía a aparecer en el horizonte.
Cuando los hombres dejaron de tenderse la mano y de ofrecerse los unos a los otros como ayuda en el camino.
Hace muchos siglos, cuando las injusticias se desplegaron como un inmenso paraguas sobre los más pobres y necesitados.
Cuando miles de mujeres y de hombres miraban hacia el cielo esperando respuestas que, a pie llano, se les negaba.
Hace muchos siglos se comenzó a hablar del Nacimiento de un Niño.
Un Niño que, con rostro humano, sería semblante de Dios.
Un Niño que, al venir, cumpliría promesas, deseos y sueños de humanidad.
Un Niño que, cuando llegó, convirtió el mundo en un remanso de paz.
Un Niño en quien, en su amanecer, se vio el brillo de la bondad.
Un Niño que, al gemir, latió con un corazón rebosante de paz bendiciendo con manos llenas de amor, destellando miradas y llantos con sabor a Dios.
Hace muchos siglos, en Belén, en silencio, el amor habló de una forma infinitamente humilde:
¡Dios se hizo hombre!
El cielo se rebajó a nivel de la tierra.
La humildad asomó por todos sus costados.
El perdón y la paz alcanzaron a toda buena voluntad.
Y, hoy, al igual que entonces, Dios sigue naciendo en el pesebre de cada persona.
Dios flota en las aguas del Misterio.
Una VIDA NUEVA emerge vigorosa y con sabor a cielo.
Una ilusión llama a la puerta de nuestra tristeza, de nuestro desencanto.
¡ES NAVIDAD!
Y, como aquella primera Navidad de hace 20 siglos,
el cielo regala abundancia de dones,nos contagia la alegría que el mundo nos arrebata.
La LUZ de Dios ilumina una humanidad nueva.
¡ES NAVIDAD!
ZORIONAK!!!!!!!!!!!!!!
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